martes, 8 de abril de 2008

La Barceloneta castigada



La Guerra Civil española tiene el dudoso honor de cambiar el concepto de los enfrentamientos bélicos y por primera vez, con los bombardeos de la aviación sobre las principales ciudades, en la retaguardia se sufre tanto como en el campo de batalla. Barcelona en general y la Barceloneta en particular es el laboratorio de ensayo de este nuevo sistema bélico y niños, mujeres y ancianos, que hasta aquel momento se mantenían al margen de la guerra, descubrieron que en este terrible conflicto no había ningún lugar en el que se estuviese a salvo.

La Barceloneta por su especial ubicación se convierte en un objetivo estratégico y sin duda es la zona cero de la ciudad de Barcelona entre 1937 y 1939. El miedo a los bombardeos es de tal magnitud que se intensifica la construcción de refugios, muchos de ellos en pésimas condiciones, lo que los acaba convirtiendo en trampas mortales. El hecho de no poder garantizar su seguridad hace que la población de la Barceloneta posiblemente fuese pionera en otro drama, el de los refugiados, ya que la Junta de Defensa Pasiva acabó aconsejando la evacuación de la población por la caída de las bombas en un territorio cuyo estrecho entramado de calles duplicaba los estragos causados y el que ni siquiera se contaba con un sistema de refugios efectivo. En aquellos momentos la Barceloneta contaba aproximadamente con unos 35.000 habitantes y no todos podían marcharse fuera de Barcelona por sus propios medios. Aquellos que tenían menos recursos, tuvieron que buscar cobijo en otros barrios de la ciudad. Si bien inicialmente la autoridad competente intentó garantizar la ayuda a los refugiados, esta situación colapsó a una administración que estaba en plena guerra.

En estos días se está recordando intensamente los terribles tres días de marzo de 1938, quizás los peores de la historia de la ciudad Barcelona, que la aviación italiana aprovechó para probar una nueva táctica de bombardeos. Benito Mussolini desde Italia, ignorando la opinión de Franco, dió la orden de machacar Barcelona. En vez del método tradicional de concentrar todos los aviones y de lanzar todas las bombas posibles en un mismo punto, se decidió innovar y organizar los ataques de forma ininterrumpida en diferentes puntos de la ciudad de Barcelona, de modo que los sistemas de alarma no servían para nada: los ciudadanos ya no sabían si las sirenas indicaban el inicio o el fin del ataque. Este sistema nunca antes había sido probado sobre la población civil. El efecto fue terrible. Durante 41 horas de incesantes ataques, los Savoia-79 lanzaron 44 toneladas de bombas sobre la ciudad, causando la muerte a más de novecientas personas.


El día 17 fue el peor, una bomba impactó sobre un camión militar en el centro de la ciudad que transportaba dinamita. La explosión fue devastadora. Una gigantesca columna de humo aterrorizó a la población civil que nunca había visto tantos edificios destruidos de un golpe. Eso creó la leyenda de que los italianos habían probado una "superbomba" en Barcelona. El día 18 por fin se ordenaba a los aviadores italianos que detuviesen los ataques.

Después de este ataque tan brutal por desgracia la Barceloneta continuó siendo objetivo prioritario en bastantes de los bombardeos realizados a lo largo de 1938 y 1939. Sin duda sus habitantes, tanto los que perdieron la vida como los que sobrevivieron, merecen el mejor homenaje y el reconocimiento por haber resistido estoicamente de forma continuada a todas las penurias que les representó este amargo episodio de nuestra historia.






lunes, 7 de abril de 2008

Homenatge a les víctimes del bombardejos a la Barceloneta durant la Guerra Civil (1936-1939)



El projecte neix de la iniciativa dels veïns i veïnes de La Barceloneta per retre homenatge a totes aquelles persones que van patir els bombardejos de la Guerra Civil (1936-1939).
Malgrat el gran volum de bibliografia editada sobre la Guerra Civil espanyola, la majoria de llibres es centren en el bombardeig de la ciutat de Barcelona efectuats el març de 1938, molts pocs si mencionen que un dels indrets més castigats pels bombardejos va ser la Barceloneta.

És en aquest context que s’emmarca la proposta que presenta el grup per la memòria històrica de la Barceloneta: La instal·lació d’un monument de record i homenatge a totes les víctimes dels bombardejos en un dels barris més castigats per la guerra. La instal·lació del monument es pensa sigui a la Plaça Poeta Boscà que durant la guerra es deia Francesc Magrinyà.



miércoles, 2 de abril de 2008

Los edificios cuentan la historia


El tan comentado cierre del Bar Emilio, que llevaba en activo como negocio casi medio siglo, nos invita a prestar nuestra atención a este singular espacio. En 1986 el Plan Especial de Reforma Interior, promovido por el Ayuntamiento de Barcelona, fomentaba la conservación de los elementos patrimoniales representativos del barrio, con características del setecientos y el ochocientos, considerando edificios de interés histórico preferente a todos aquellos que fuesen representativos de la arquitectura con rasgos originales del barrio, entre ellos el que nos ocupa.
La verdad es que los humanos tendemos a creer que dejaremos una huella imborrable pero no es así, sobretodo cuando los edificios desaparecen. Pocos sabrían que Lesseps vivió en la Barceloneta si el edificio dónde se alojó no existiese con su correspondiente placa explicativa.
Preservar la historia es complicado si no se deja la huella palpable de que algo ocurrió, y el patrimonio inmueble casi siempre sirve para recordar la historia y a los que la protagonizaron, sobre todo en Europa. La preservación de elementos arquitectónicos en ciudades como Barcelona es irregular y cada espacio que sobrevive tiene una gran lucha detrás. Para nosotros siempre sorprende llegar a países como EEUU y ver que, a falta de otros tesoros, conservan intactos grades espacios abiertos simplemente por el hecho de que allí transcurrió una importante batalla, la diferencia, imaginamos, es que su historia es relativamente corta y aquí siempre parece que vayamos sobrados de patrimonio.
Volvamos al Bar Emilio. Muchos son los comentarios que se oyen respecto al futuro de este edificio que indudablemente es muy atractivo, y no precisamente por ser el último que desde la calle del Mar hasta el Paseo Juan de Borbón conserva el perfil y la estructura de planta y piso original, eso, como nos comentaba alguien hace poco, lo convierte en más goloso todavía. Próximamente veremos en directo como funciona aquí la política de preservación.