Hace ya más de un año bajo la antigua estación de Cercanías, aparecieron, en muy buen estado, el baluarte del Migdia y unos cien metros de la muralla del mar de Barcelona. La muralla de mar, que se empezó a construir hacia 1527, tenía tres baluartes: el de Llevant, cerca del Parque de la Ciutadella; el del Migdia, el de la estación de cercanías, y el de Ponent, anexionado a las murallas medievales de Drassanes. Los restos surgieron cuando Sacyr-Vallhermoso empezó a excavar el subsuelo para poder construir su proyecto inmobiliario de alto standing con parking incluido, y a partir de ahí la posibilidad de que ese conjunto arqueológico se salvase empezó a ser una incógnita dependiendo de con quien se hablase de él.
Finalmente la comissió de govern del Ayuntamiento de Barcelona, más vale tarde que nunca, decidió aprobar una modificación del plan del conjunto de la antigua Estación de Francia para poder preservar un tramo de la muralla de mar y el baluarte del Migdia que data del s.XVI. El Ayuntamiento instará a la constructora Sacyr-Vallhermoso a retirar el aparcamiento subterráneo, que ya empezó a construir, para así preservar los restos arqueológicos y para que el baluarte del Migdia sea visitable.
Estos vestigios, según palabras de los técnicos en la materia, deben ser conservados ya que contribuyen a explicar como era la Ribera en el periodo anterior a la llegada de las tropas de Felipe V, complementando así a los restos encontrados en el mercado del Borne. El proyecto es que los dos conjuntos acaben formando parte de un único espacio museográfico. Y pensar que casi perdemos uno de los tramos de muralla mejor conservados para siempre…
